16:15 h. Martes, 16 de julio de 2019

Con el color esperanza 

 

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Desde que llegó para cubrir el cargo de Subcomisaria en la dependencia de O'Higgins hace cinco meses, Yanina Martino convenció a quienes trabajan en la fuerza, para que además de cumplir funciones, se pongan a lijar y pintar a la par suyo el edificio de la Comisaría. Vecinos y vecinas de la localidad colaboraron con algunos materiales y hasta el Jefe de Bomberos se tomó el trabajo personal de restaurar la puerta principal. El único detenido que pasó por la dependencia también quiso dejar su aporte y se ofreció a pintar los calabozos. El reconocimiento llegó a través de las redes sociales, donde hasta el propio Subsecretario de Emergencias de la Provincia, Marcelo Seal, felicitó la iniciativa

cuatropalabras.com.ar  |  11 de julio de 2019 (09:47 h.)
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Hace aproximadamente cinco meses que Yanina Martino ocupa el cargo de Subcomisaria en la dependencia de O'Higgins. Desde el día que llegó y junto a las pocas más de diez personas que trabajan con ella, se pusieron a reacondicionar su lugar de trabajo. Vecinos y vecinas de la localidad colaboraron y hasta el Jefe de Bomberos se tomó el trabajo personal de restaurar la puerta principal. El único detenido que pasó por la dependencia en este último tiempo también quiso dejar su aporte y se ofreció a pintar los calabozos. 

La bandera argentina y la bonaerense flamean en el exterior. El techo negro de chapa fue recientemente colocado por el Municipio y fue el puntapié inicial para seguir con el resto de los trabajos. 

“Gracias a Dios, sino no hubiésemos podido hacer todo lo que hicimos, cuando yo llegué era terrible la humedad que había, las manchas en las paredes, empecé a respirar y a los cinco minutos no se podía estar” recuerda la subcomisaria Martino. 

“Hay que ponerse a trabajar” pensó ni bien cruzó la puerta. Por esa impronta pujante, convenció con poco a quienes trabajan a su cargo de, además de cumplir función -con lo que eso conlleva- ponerse a lijar y pintar, adentro y afuera de la comisaría. 

“Los puse a trabajar a todos, es nuestra segunda casa, muchas veces pasamos veinticuatro horas ahí, yo les hablo mucho, trato de que tengan amor propio, a veces somos visto desde afuera por esa falta de amor propio, por eso estamos como estamos”, dice Martino. “Yo trato de que entiendan que es de ellos, que es el lugar donde trabajan y que esté en las mejores condiciones hace bien, es por ellos”. 

Por ahora terminaron la etapa de lijado y pintura de paredes y aberturas, y sacaron todas las puertas para lijarlas y barnizarlas. En el camino quedaron dos puertas que se tiraron porque ya no servían, por el contacto con el agua. También hay mesas y sillas nuevas que donó una vecina de Chacabuco. 

“Más adelante nos vamos a poner a ver cómo cambiar la vereda, porque está un poquito deteriorada, hay que ponerle corazón a las cosas que uno hace, no hay secretos”, asegura en diálogo con este medio. 

Está claro que los aires de cambio de la dependencia contagiaron a toda la comunidad. Yanina Martino asegura que ya le tomó cariño a los ciudadanos de O'higgins. Pero cuando habla de los policías de la Estación casi se le quiebra la voz: “Es un grupo humano espectacular, es lo que más destaco, no sabés lo que son”. El equipo se divide en juninenses, toldenses, chacabuquenses, y un solo efectivo oriundo de la localidad. 

“La economía no está bien, hay que ser realistas, entonces más allá de la ayuda que nos da el Delegado de la localidad, y que le agradecemos, contamos con muchísimo apoyo de los vecinos. Hay mucha gente buena dando vueltas”. Un ejemplo es el Jefe de Bomberos de O'Higgins, que se tomó el trabajo personal de restaurar la puerta principal que conecta el pasillo con la guardia. Sobre la misma hará un ploteo con el escudo. Hay otros vecinos que han donado la pintura y materiales. “Lo que hay que rescatar es que con el trabajo de todos, en cuatro meses pudimos dar vuelta el lugar, no quedó nadie sin trabajar”. 

Cuando dice que no quedó nadie sin trabajar, lo dice en serio. Hace pocos días la Comisaría de O'Higgins recibió a un detenido por una contravención relacionada a la conducción de una moto. El joven de diecinueve años notó que estaban pintando las paredes del lugar y trabajando en el acondicionamiento y limpieza, para llegar a tiempo a la celebración del 9 de julio que se realizaba en la localidad. 

“Sí o sí tenemos que tener todo pintado para esa fecha -le dijo Yanina a un compañero- y el sector de calabozos también”. 

Su compañero le contestó que era imposible porque había un detenido en los calabozos y no se iban a poder pintar. 

El joven escuchó y se metió en la conversación: “Yo soy pintor, si querés te doy una mano, vos traeme un balde de cal y te la pinto, ¿qué voy a hacer acá adentro?”. 

Así, el joven que cumplía sus ocho días de arresto pintó los dos calabozos, y su madre, algunos días después, se comunicó con la subcomisaria Martino para ver si tenía las fotos, el registro del que le hablaba su hijo. 

“Yo creo que se contagian las ganas de hacer cosas, yo siempre me pongo primera a dar ejemplo, sino no te sigue nadie”, dice Martino. 

La Subcomisaria también habló de lo relativo a su trabajo en la localidad. Según sus propias palabras no se enfrentan a grandes cuestiones de seguridad, “quizás algún problema de tránsito, o la zona rural que es muy grande para recorrer, la dividimos en diez mil pedazos, y contamos con un solo móvil, por ahí no podemos cumplir con todo el mundo como nos gustaría, pero lo cierto es que es una localidad muy tranquila”, asegura.