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  • viernes, 03 de diciembre de 2021

“La caminata cotidiana de Darío es irremplazable”

El candidato a concejal por el Frente de Todos, Tomás Domínguez, opinó que “el peronismo de Chacabuco ganó durante mucho tiempo porque los vecinos entendían que las cosas que se hacían tenían sentido y estaban bien hechas”.  En diálogo con Frecuencia Electoral (FM Radio Ultra 98.9), el psicólogo y magíster en comunicación política asegura que “puede haber nuevos formatos, pero esa caminata cotidiana de Darío (Golía) es irremplazable”. También se refiere a la política nacional y los cambios en el gabinete de Alberto Fernández.

 

“La caminata cotidiana de Darío es irremplazable”

-Previo a los cambios del gabinete, se puso en discusión si era mejor hacerlos antes de las generales, Fernández insistía en que había que esperar, ¿qué pasa si no se mejoran los números de las PASO?

-Yo creo que es importante para el Frente de Todos ganar estas elecciones. Pero lo más importante es mejorar el rumbo de la Argentina. Me parece que la discusión política nos tiene que llevar -en lo local- a que Darío haga la mejor elección, pensando en el tiempo que viene. 

Por otra parte, es muy difícil ser objetivo, yo me puse muy contento con los cambios de gabinete, y creo que son importantes. Más allá de la discusión sobre determinado funcionario, es clave que se pueda poner toda la energía en renovar aquellas áreas en donde haya que avanzar, y empezar a hacer una discusión de fondo sobre los temas que le importan al país. Me parecía que el modelo productivo, y el perfil productivo de Argentina necesitaban ser puestos en discusión.


-No es del manual peronista sumarse a una derrota, entonces uno dice “bueno, algo tendrán en mente” porque podría ocurrir que la confirmación de esa derrota el 14 de noviembre los deje debilitados. Ahí apareció una zona gris de duda, ¿se cambió el manual peronista en el medio y uno no se enteró?

-No, en realidad me parece que era parte del manual. Y en esto, fue clave el rol de Cristina empujando a que haya un cambio de gabinete, el presidente también entendiendo que era importante hacerlo. Y lo cierto es que en determinadas cuestiones, se han visto avances en muy corto tiempo. Lo que está claro, y no hay ninguna duda, es que la más peronista en nuestro gobierno es Cristina, y por eso también hizo el planteo sobre la necesidad de darle un aire fresco al gobierno, pero me parece que todavía tenemos muchísimo por discutir y por avanzar. 

 

-¿Cuáles considerás que son las cuestiones centrales?

En primer lugar, la política económica. Argentina tiene niveles de aumento de precios que son preocupantes, y un deterioro sobre todo en el salario, que tienen que ser nuestra primera prioridad. Y para eso, tiene que sostenerse en base al crecimiento económico, y ese crecimiento económico sin dudas es inversión, es desarrollo en ciencia y tecnología, es producción, es industria, y por eso te decía, el lugar que asume Julián Domínguez es un lugar estratégico para el desarrollo de la Argentina y para planificar el desarrollo en Argentina en los próximos 15, 20 años.

 

-Darío Golia ha vuelto sobre sus pasos y ha encarado una campaña “puerta a puerta”, ¿tiene vigencia ese formato?

-Creo que pueden haber nuevos formatos, pero esa caminata cotidiana de Darío es irremplazable. Lo que también es cierto es que el contacto con el vecino no es tan rápido, ni tan fácil, lleva mucho tiempo. Cuando uno quiere entrar en profundidad en una casa, no puede hacerlo en dos minutos. Tiene que tomarse el tiempo, tiene que escuchar cuáles son los problemas, tiene que poder interpretar qué es lo que quiere la otra persona. Y también poder, con la mayor de la honestidad, plantearle lo que está en la posibilidad de uno intervenir, y sobre todo la visión que uno tiene con respecto al proyecto político, sobre todo a nivel local. 


-¿Cuánto te cuesta ser Tomás y no el hijo de Julián Domínguez?

-Bueno, es un desafío que me planteo desde el primer día. En el ámbito privado le digo “viejo” o “papá”, y en la política para mí es Julián Domínguez. Me parece que el desafío es que los vecinos puedan encontrar más a Tomás Domínguez y no al “hijo de”, y que la visión que tengan de uno pueda ser en base a lo que uno va construyendo, y no al mérito de solamente de tener a Julián Domínguez como padre.

-¿En qué te diferencias de tu viejo?

-En Julián Domínguez encontrás las dos cosas necesarias: trabajo y talento. Políticamente discutimos todo el tiempo. Él tiene sus visiones. Yo me crié en una familia peronista, así que tenemos unidad de criterio en la mayoría de las cosas que pensamos, pero el desafío que asumí en Chacabuco cuando comencé a militar es que los compañeros me vean como un compañero justamente. Y en eso me parecía que lo que tenía que hacer es un camino de construcción propia. Estoy orgulloso de ser el hijo de Julián Domínguez, pero quiero que me reconozcan como un vecino que quiere trabajar por la comunidad.

-¿Sos parte del ala blanda del peronismo frente a la gestión de Víctor Aiola?

-Yo no he sido demasiado blando con el intendente. La veces que me ha tocado debatir en el Concejo Deliberante he sido de los más duros. Tengo un pensamiento muy diferente con él, sobre todo porque el peronismo es un movimiento humanista que está pensando en la gente, y del otro lado no vemos lo mismo.

-¿Te preocupás por las encuestas?

-No, para nada. De hecho me parece que se le está dando demasiada importancia a una metodología de investigación media caduca. Que tiene que ver justamente con estos números que muchas veces no se ven reflejados en las urnas. No pierdo demasiado tiempo leyendo encuestas. Lo que sí me parece que es más importante, es la metodología cualitativa, que el peronismo la tiene como propia, y que es básicamente poder escuchar lo que le está pasando a la gente.