21:49 h. Lunes, 20 de Noviembre de 2017

Cuatro Palabras

“Bullrich es una inepta”

El candidato a diputado nacional por el frente 1País, Felipe Solá, estuvo ayer en Chacabuco y brindó una conferencia de prensa en el local de San Juan y San Lorenzo. Lo acompañaron el concejal del Frente Renovador Hugo Moro, el doctor Juan Quadrelli, el candidato a concejal Hugo Gargaglione y el ex intendente de Junín, Mario Meoni. En ese ámbito fue consultado sobre la desaparición de Santiago Maldonado. “Prejuicio e ineptitud” fueron los conceptos que disparó el ex gobernador bonaerense sobre el accionar de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. “Es de una torpeza absoluta lo que hizo la ministra”, afirmó, y agregó: “tenemos una ministra que se disfraza de gendarme, que quiere ser la reina de la Gendarmería”. En cuanto al llamado a la unidad por parte de Cristina Fernández, Solá dijo que “no se sentía interpelado” por ese llamado y en cambio habló de “consolidar la unidad de las fuerzas del trabajo, de los trabajadores, de los empresarios”. “La sociedad no está representada solamente por los políticos, está representada por las iglesias, las cámaras empresarias, los sindicatos, las organizaciones sociales”, señaló. Una vez finalizado el encuentro con los periodistas, Felipe Solá se dirigió hasta los estudios de Radio Ultra FM 98.9, donde sostuvo una entrevista con Alejo Dentella.

FELIPE SOLÁ EN CHACABUCO  |  13 de Septiembre de 2017 (01:51 h.)
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Después de la conferencia de prensa brindada en el local de 1Pais, el diputado Felipe Solá dejó una generosa entrevista en Frecuencia Electoral (FM 98.9 Radio Ultra) que se extendió por más de una hora. Hizo un repaso de la coyuntura política con un abordaje teórico y la experiencia de quien gobernó seis años la provincia de Buenos Aires. Fue muy duro con el gobierno nacional y habló del caso Maldonado poniendo las cosas en su lugar. A pesar de que no lo dijo, Felipe Solá es el mismo que, sin custodias ni prensa, como gobernador de la Provincia visitaba a los familiares de Julio López luego de su desaparición.

-Las elecciones en la provincia de Buenos Aires se polarizaron claramente, ¿cual es tu opinion? 

-Nosotros nos abrimos camino entre dos bandos que pelean en un ambiente de enfrentamiento muy grande y que no beneficia en nada a la Argentina. En mi opinión fue creado por el gobierno anterior, pero explotado por el gobierno de Macri como una estrategia de campaña, con la gravedad que tiene eso. Porque la responsabilidad siempre es mayor para quien gobierna que para quien está fuera del Estado. Por otro lado, uno de los tres objetivos que se propuso Cambiemos era "unir a los argentinos". Otro era "pobreza cero", y aumentó la pobreza, ahora es abajo de cero, es menos dos. El tercero era "combatir al narcotráfico". Están haciendo todo lo contrario a esos ejes. Aconsejados por sus gurúes, el gobierno quiere hacerle creer a la gente que ellos no son política, cuando en realidad son el prejuicio directamente aplicado a la política. Quieren hacer que los argentinos descrean de su pasado, que la culpa de todo la tiene el peronismo, quieren que la gente no le dé importancia a la defensa del trabajo a través de los sindicatos, o de las empresas a través de las cámaras y uniones empresariales. Quieren que no haya proyectos colectivos, sino que todos sean proyectos individuales. Quieren que la gente se relacione más con las pantallas que con sus vecinos cara a cara.

-¿Dónde están las raíces más profundas que nos llevan a pararnos de uno u otro lado de la grieta? 

-En la insistencia de definir quién es uno a través de quiénes son sus enemigos. Si yo sé quiénes son mis enemigos, refuerzo mi identidad. En realidad debería ser al revés: uno debe tener una identidad y aquellos que chocan con uno deben ser los adversarios. Pero pasa de la otra forma. Esa insistencia, tiene un anclaje teórico político y filosófico, como dice Ernesto Laclau: "primero tenga enemigos y después verá quién es usted". También hay un tremendo prejuicio que se adquiere fácilmente, cuando lo único que se ve es una sola voz en la televisión, en los grandes medios de comunicación, que opera como una especie de somnífero sobre los argentinos. Y te dicen `el problema es que los pobres joden mucho´, o que `los argentinos no quieren laburar´, o que `la culpa es de los paraguayos y los bolivianos´ y demás. O cito un caso más reciente: nos tienen cinco días mirando como estúpidos un huracán en Miami cuando acá, en la provincia de Buenos Aires, nos estamos llenando de agua. Ese es el consumidor que pretende Cambiemos. 

-Hablando de inundaciones, ¿el gobierno de Vidal podría haber comenzado obras para que esto no suceda, o suceda en menor escala, o es muy poco tiempo?

-Ellos hablan en gerundio: "estamos haciendo", "estamos llegando", porque no pueden mostrar nada hecho. A lo mejor les falta tiempo para obras hídricas. Ahora empezaron la tercera etapa del Río Salado y dicen que es la primera vez que se hace una obra de este tipo. ¡Si es la tercera etapa, ya hubo otras dos!. Y lo sé porque esas dos las hice bajo mi gobernación, con la ayuda de Kirchner y de De Vido, es verdad y debo decirlo. Hubo obras que se hicieron en años anteriores, que están, porque sino esto sería mucho más grave todavía. 

-Se está hablando mucho de la "unidad de la oposición", particularmente del peronismo. ¿Cristina sería parte de algo anterior, y no de algo que se pueda construir nuevamente? 

-Si ella aceptara ese rol pasaría a la historia. Pasa que la Cristina que conocemos está muy lejos de aceptar esa situación. La carta que ella envió no está dirigida a dirigentes sino a los ciudadanos, a los votantes. No propone ningún frente, porque se plantea como única oposición. Es decir: en la carta nos descarta. No es una carta de unidad. 

-Cuando el peronismo convoca a un proceso de reordenamiento, siempre hay alguien que convoca a que lo sigan, a que se encolumnen detrás de él...

-Si vamos a mirar al peronismo, Cristina tiene muchos más votos que los demás. El problema es que el peronismo también está desunido geográficamente. Si el peronismo se tiene que juntar porque las circunstancias así lo indican, no se va a poder obviar al cristinismo o al kirchnerismo. No existe un peronismo fuerte sin el kirchnerismo. El kirchnerismo es limitado, pero el peronismo sin él es más limitado todavía. Si se acepta de los dos lados esa situación, habrá unión, y si no, no podrá ser. 

-¿Cómo interpela 1País al electorado que estaba indeciso y sobre el final eligieron otra opción? 

-Nosotros pensamos que se han quedado en su casa unas cuatrocientos cincuenta mil personas en estas PASO que van a ir a votar en octubre. No sabemos cómo van a votar. Hay una enorme propaganda oficial que acusa a la oposición de querer matar la esperanza en el país. Recurren al "nosotros estamos haciendo lo que no se hizo en años anteriores" y eso es mentira. Mi gobierno tenía diez mil millones de dólares por año de presupuesto y María Eugenia Vidal tiene treinta y dos mil millones de dólares. 

-¿Cuál es la principal objeción desde 1País al gobierno? 

-Nuestra principal objeción es la económica: este pseudo proyecto, que no dicen cómo es, que hablan de salir a los mercados pero sólo han ido a endeudarse. Han provocado que todos los argentinos tengamos que ajustarnos, cada uno en su medida, y muchos argentinos se ajustaron hasta el hambre. Se destruyeron proyectos industriales buenos, sólidos y aumentó muchísimo el monotributo social. Es un gobierno conservador. Argentina hace años que no crece, pero Macri agravó esa situación. Vamos a tener un déficit fiscal similar al de Cristina, pero con mucho más endeudamiento, con más pobres, con una inflación del 23 por ciento lograda a partir de matar el consumo. Cristina sin hacer eso la dejó en 28 por ciento. 

 

“Si Raúl Alfonsín viera esto se agarraría la cabeza”

“¿Cambiemos es el partido de la derecha en Argentina? 

-Cambiemos se construyó de manera nacional, a diferencia del peronismo que últimamente se fue disgregando. Cristina tenía una política más centrífuga, no de unidad, y Cambiemos fue a buscar a la gente de la derecha hasta de los pueblos más chicos. En todo pueblo hay un profesional, un empresario de derecha y ahí ya tenés el candidato y un local de Cambiemos. En realidad eso lo hizo el PRO. Después se les agregó el radicalismo que pasó de ser una especie en extinción a ser una especie protegida; lo digo con todo respeto. El radicalismo se está comiendo actitudes muy reaccionarias y no dice nada, creo que si Raúl Alfonsín viera esto se agarraría la cabeza. 

-¿Cuál es tu visión sobre el caso Maldonado? 

-Hay una ineptitud fuertísima de la ministra Patricia Bullrich, que no sabe manejar estos casos, y que además hace un prejuicio. En vez de ser la ministra de Seguridad de todos los argentinos, prefiere ser la jefa de la Gendarmería. Hasta se ha vestido de gendarme en una situación ridícula. Quince días después de la desaparición de Maldonado, habló, se golpeó el pecho y dijo que bancaba a la Gendarmería. Eso es ineptitud, torpeza. Cuando una fuerza de seguridad actúa en un territorio y hay un desaparecido o sucede algo, hay algo que todos debemos saber: la fuerza de seguridad sabe quiénes actuaron de un lado y del otro. Pero tienen una enorme capacidad para confundir y tapar los hechos. Costó muchísimo saber lo que había pasado con el soldado (Omar) Carrasco. El gendarme que dijo que había tirado una piedra, no se lo dijo al juez, se lo dijo a su superior, y ese superior no está habilitado para interrogarlo. Esos efectivos debieron ser separados inmediatamente de la fuerza, a la espera de lo que ocurriera. Eso es lo que hacíamos nosotros con la policía; es lo que hice cuando pasó lo de Kosteki y Santillán. Me pusieron una anestesia para que no me diera cuenta, pero a las treinta y seis horas se pudo revelar la verdad. Ahí aprendí cómo se maneja una fuerza de seguridad y cuáles son sus vicios. Ahora, si esos vicios los fomenta la propia ministra, estamos en una situación muy grave. Creo que lo de Santiago Maldonado ocurrió ese día, y que las pruebas ya no están, se borraron. Tal vez buscan un chivo expiatorio.