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  • jueves, 24 de septiembre de 2020

Brutal hecho de violencia

Brutal hecho de violencia

Un grave hecho de violencia sacudió ayer a la comunidad de Chacabuco cuando un hombre le disparó a quemarropa a un joven conocido de nuestra ciudad y luego se dio a la fuga sin que todavía se haya podido establecer su paradero. Apenas pasado el mediodía, Guillermo Krizkow, de 34 años, circulaba en bicicleta por calle Domínguez, entre Vidal y Lynch, cuando una camioneta Chevrolet S10 conducida por Ariel Alvez de 45,se aproximó al rodado liviano y sin mediar palabra extrajo un arma de fuego y desde la ventanilla le descerrajó un tiro en la cabeza. De inmediato, el autor del disparo se dirigió a su domicilio, ubicado a tres cuadras del lugar del hecho, donde abandonó el vehículo y dejó a su hijo de 13 años, quien lo acompañaba en el momento del cruento episodio. A partir de allí, se elaboraron diferentes teorías en las que se especulaba con que el autor del delito se habría ausentado de la ciudad burlando el cerco policial. Mientras tanto, las fuerzas de seguridad cumplían órdenes de la Fiscalía realizando rastrillajes en la zona y varios allanamientos que arrojaron resultados negativos. Mientras tanto, la víctima fue trasladada al Hospital Municipal y conectado a un respirador en la sala de Terapia Intensiva, donde llegó con un cuadro de hemorragia cerebral aguda y hasta las últimas horas de anoche su pronóstico era de extrema gravedad. Según la opinión de algunos especialistas, el revólver calibre 22 tiene la particular peligrosidad de que el proyectil ingresa, pero muy pocas veces origina orificio de salida, por lo que la bala permanece alojada en el interior del cuerpo y produce daños irreparables.

“Justicia por mano propia”

Minutos después de que la Policía se hiciera presente , una numerosa cantidad de vecinos se había acercado al lugar del crimen. Por ello, un grupo de indignados se dirigió a la vivienda de Alvez con la intención de tomar alguna represalia. “Vayan para allá, sigan a aquella gente que quiere ir a la casa del muchacho a hacer justicia por mano propia”, señaló alarmada a la prensa y a la policía una vecina del lugar. Si bien se especuló con que el autor del ilícito estuviera adentro de su domicilio, luego del ingreso de la policía a la vivienda, se constató que Alvez ya se había retirado de allí.  

Un curioso móvil

Apenas ocurrido el hecho, comenzaron a circular diferentes versiones respecto al móvil de semejante brutalidad, por el cual  Alvez tomó la determinación de atacar a Krizcow. La principal hipótesis fue obtenida en conversaciones con amigos de la víctima, y en esos círculos íntimos apuntan a que Krizcow le adeudaba la documentación para la  transferencia de un rodado que le habría vendido tiempo atrás, aunque llama la atención la magnitud de la extrema medida adoptada por Alvez. Mientras tanto, y en medio de un inusual y desproporcionado reclamo de la fuerzas policiales de la provincia de Buenos Aires, a los que adhieren el personal de Chacabuco, les queda la tamaña responsabilidad de dar con el paradero del autor de este violento suceso. Por ahora pasará a engrosar la lista de episodios que ensangrientan la tranquilidad de la ciudad y terminan en las cuentas del olvido.