• 13:03
  • martes, 29 de septiembre de 2020

Balacera en la madrugada

Una serie de disparos de arma de fuego que sorprendió a muchos noctámbulos del último domingo por la madrugada, llevó a conocer una reiterada práctica delictiva que viene ocurriendo en el depósito municipal de vehículos secuestrados, ubicado en acceso Elguea Román continuación. El seguimiento de los disparos que  escucharon algunos vecinos nos condujo hasta el lugar donde se amontonan cientos de automóviles y motos que están siendo objeto de una práctica típica de un desarmadero.

Balacera en la madrugada

Nos hemos acostumbrado a que las noches de cuarentena tienen el silencio de los cementerios. De repente, somos como un pueblo apagado por el miedo. La presión del encierro pone en evidencia cualquier movimiento que amenaza con esa calma obligada. Cuando algo irrumpe esa precaria armonía, nos conmociona, nos saca de lugar y nos interrumpe la modorra. En estos casos, suelen aparecer versiones de hechos que intentan explicar el suceso. A veces producto de construcciones fundadas, otras simplemente por simples rumores imprecisos, consecuencia de la deformación que va sufriendo la información al transmitirse de boca en boca o de whatsapp en whatsapp. En muchos casos pueden terminar en verdades a media o solo fake news (noticia falsa).

Pero las detonaciones o disparos que escucharon algunos vecinos el sábado por la noche, abrieron el interrogante y produjeron zozobra entre los testigos auditivos del fenómeno, que puso en alerta una madrugada de aislamiento. Aunque en un primer momento no parecía haber testigos oculares del hecho, diferentes voces expresadas en las redes sociales daban cuenta que el ruido escuchado eran inconfundiblemente “disparos de armas de fuego”.

Desde Cuatro Palabras realizamos una investigación y tras una ardua búsqueda de testigos, pudimos encontrar una fuente directa que vinculó el extraño suceso a un hecho delictivo ocurrido en un depósito municipal de vehículos secuestrados, ubicado en acceso Elguea Román continuación, al lado de una conocida estación de servicios abandonada hace larga data. Según esta fuente, las explosiones escuchadas el sábado las habría realizado un policía que custodia el lugar, al sorprender a dos sujetos masculinos intentando llevarse un ciclomotor del interior del predio. Al parecer, estas personas querían hacer caso omiso al agente de seguridad que intentaba persuadirlos de desistir en su actitud, y no solo quisieron llevarse de todas maneras el botín, sino que uno de ellos avanzó hacia el policía asumiendo un comportamiento claramente desafiante. En ese momento, el agente extrajo su arma reglamentaria y, según el testimonio, efectuó por lo menos ocho disparos intimidatorios. Finalmente, los malvivientes se dieron a la fuga desapareciendo por una oscura bocacalle que da al frente del depósito, por lo que no pudo darse con ellos.

La mismas fuente asegura que no es la primera vez que se produce un robo allí, y que en varias oportunidades "se han visto a personas salir del predio por un agujero en el alambrado, llevándose diferentes autopartes y ciclomotores completos".

Así, el misterio de los ruidos del sábado por la noche quedaría develado, mientras los ciudadanos de Chacabuco esperamos que prontamente puedan solucionarse los problemas de ese depósito que está siendo blanco de robos reiterados.