18:58 h. Domingo, 18 de agosto de 2019

“Para armar una lista única hay que poner todo en discusión” 

“Obviamente que si estamos en una mesa de negociación es porque el objetivo es evitar las PASO” dice el concejal por UC, Martín Carnaghi, que después de algunos días de silencio conversó con Cuatro Palabras. Está convencido de que el ida y vuelta entre los dirigentes necesita “otro tipo de gestos” y asegura que desde su espacio están dispuestos “a tener todas las charlas y la generosidad que hagan falta para poder construir una lista de unidad”, aunque resalta que lo importante es que “hay que poner todo en discusión y cuando digo todo es todo”.

ENTREVISTA A MARTÍN CARNAGHI  |  10 de junio de 2019 (09:39 h.)
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Convocaron a la reunión por la unidad y refutando algunos pronósticos estuviste sentado en la mesa de diálogo, ¿qué te llevaste de la charla?

Me parece que fue un paso positivo. Era un gesto que teníamos que tener todos. En función de eso, nosotros cumplimos con el mandato que tuvimos siempre, jamás estuvimos cerrados a ningún tipo de diálogo, siempre tuvimos la mejor predisposición. Esta es una primera instancia de un recorrido de los próximos diez días que van a ser intensos. Creo que esta reunión la vamos a valorar en diez o quince días de acuerdo a los resultados que tenga está visión de la construcción de la unidad con la gente y de una lista única para competir en agosto y en octubre. 

En este último tiempo dijiste que no ibas a renunciar a la renovación. Cristina Fernández practica un renunciamiento histórico y los obliga a repensar sus límites, ¿cuáles son las concesiones que estás dispuesto a hacer para que gane el peronismo?

Creo que la lectura de la decisión de Cristina debe ser muy profunda, y tiene que ver con tener amplitud y generosidad. Nosotros estamos absolutamente dispuestos a tener todas las charlas, los gestos y toda la generosidad que haga falta para poder construir una lista de unidad. Lo importante es que hay que poner todo en discusión y cuando digo todo, es todo. Lo mucho o lo poco que cada espacio haya acumulado o haya crecido en este tiempo y en función de eso tomar las decisiones del conjunto. Ahí tenemos una tarea todos. Creo que esa amplitud y esa generosidad al haber participado de la reunión y tener está posición de sentarse al diálogo es un paso importante. Pero es importante un ida y vuelta entre todos. Sobre todo con la conducción de Barrientos, Golía y Domínguez. Ese ida y vuelta necesita - seguramente suceda en el transcurso de está semana- otro tipo de gestos. Más que renunciamientos o qué estamos dispuestos a ceder cada uno, creo que lo que tenemos que ver es qué estamos dispuestos a poner en discusión y en función de eso también, más allá de la integración o renovación, tener en cuenta qué roles vamos a ocupar cada uno y cómo aceptamos esos roles que quiere ocupar cada uno en la etapa que viene. Para nosotros es muy importante el antecedente inmediato del año 2017 y el recorrido que hemos tenido durante todo este tiempo. Creo que la coherencia y las convicciones necesitan tener un rol preponderante en la etapa que viene. 

Las declaraciones de Mauricio Barrientos horas antes de la mesa de diálogo entre los sectores anticiparon un coto, puso en evidencia que lo que están dispuestos a discutir es muy poco. 

Ahí hay un desconocimiento precisamente respecto a qué rol tiene que ocupar cada uno en la etapa que viene. Mauricio es un diputado que está terminando su mandato, es un exintendente al que nadie puede negarle su trayectoria y su militancia, por supuesto, pero uno tendría que prestar más atención o darle más entidad a lo que pueda decir Ricardo Ciminelli como el emergente de la conducción de Domínguez-Golía-Barrientos. En esa mesa en la que nos sentamos todos Javier tiene un rol preponderante como articulador, y también hay que poner en consideración el valor de la palabra de todos los que estuvimos sentados, Hugo, Julieta, Ricardo, y el mío, donde tratamos de expresar un mandato de cada uno de nuestros espacios y por supuesto de los vecinos. Tenemos que ser facilitadores, en ese sentido desde Unidad Ciudadana y en lo que me toca personalmente, creo que la tarea es tener amplitud, ser generosos y también sostener la mirada o la posición política y de defensa de lo que hemos construido hasta acá, en eso yo soy muy sincero. 

La militancia de Unidad Ciudadana hace tiempo que plantea la necesidad de renovación y ahora una lista de unidad podría chocar con este deseo o no, ¿Cuál es la voz del conjunto de los integrantes del espacio?

Yo estoy orgulloso del espacio político que hemos construido, de la voluntad de mis compañeros y compañeras de que sea candidato a intendente, es una gran responsabilidad, y orgulloso de aquellos vecinos que nos acompañaron con su voto en 2017 y nos colocaron como segunda fuerza. De ninguna manera vamos a renunciar a ese recorrido político que hemos construido con la gente. Eso es algo que hay que cuidar y defender. La visión de los compañeros es esta. Sin perjuicio de eso, también está la voluntad de poder ampliar el espacio y construir algo diferente. La posición nuestra ha sido siempre esa, y nunca por decisiones personales, sino por el mandato de todos los que formamos este espacio. Dimos una prueba de estar en sintonía con lo que plantean los vecinos de Chacabuco, como lo hemos hecho siempre, con aciertos y errores. 

¿Cómo se zanjan las diferencias internas que se han creado en estos años?

Soy propenso a correr el velo de las disputas entre dirigentes para poder ver lo que subyace, que es la militancia, el vecino, los distintos sectores que nos piden que podamos tener una propuesta común para poder tener potencial electoral y ganar. Estoy convencido y seguro de que si sacás a los dirigentes, te quedás con la enorme mayoría de los militantes que quieren hoy, o el 11 de agosto, abrazarnos todos por una misma causa. Ese es mi sueño y es mi intención. Yo quiero ser el candidato de todos. 

Partimos desde una base difícil en 2015, donde había que sostener una coherencia y una defensa irrestricta a la conducción de Cristina, lo sostuvimos en el tiempo, creo que crecimos, que ampliamos, pero todavía hay mucho más por recorrer. Mi sueño es generar esta unidad que necesitamos, no estrictamente desde lo dirigencial, donde uno se tropieza con diferencias personales y demás, sino con la gente y con los militantes. La enorme militancia de los distintos sectores de Chacabuco está esperando ese momento en el que todos nos podamos abrazar a una causa común, yo voy a aportar a eso. Jamás voy a poner una diferencia o alguna cuestión personal con algún dirigente, por encima del abrazo que me quiero dar con cada militante de Chacabuco, sea del sector que sea. 

Si no existe esa generosidad de parte de la dirigencia del resto de los sectores, ¿qué va a hacer Unidad Ciudadana?

Tenemos que agotar las instancias. Obviamente que si estamos en una mesa de negociación es porque el objetivo es evitarlo. Pusimos la mejor voluntad, nuestras mejores ideas y propuestas para poderlo evitar, si no encontramos eco, no hay que descartar la posibilidad de una primaria donde seamos respetuosos, donde discutamos qué Chacabuco queremos, con nuestros matices y diferencias, donde lógicamente hacia octubre tengamos la fortaleza de darle triunfo a la fórmula Fernández-Fernández, a Kicillof-Magario en la provincia y por qué no dar el batacazo y poder gobernar Chacabuco. Unidad Ciudadana planteó una mirada y me parece que tiene que tener un ida y vuelta y gestos de amplitud, donde todo se ponga en la mesa. Si no se da, tendremos que dirimir estos matices donde corresponda y que lo defina el vecino de Chacabuco.