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  • domingo, 28 de noviembre de 2021

“Algunas accesibilidades son incómodas o imposibles”

Leandro “Wally” Chielli es candidato a concejal por el Frente de Todos y una de las nuevas caras de la política local. Su participación llegó a través del Instituto Proyectar, donde formó parte de la comisión de Discapacidad. En diálogo con Frecuencia Electoral (98.9 Radio Ultra), opinó respecto de la situación local en términos de integración: “Algunas “accesibilidades” son incómodas, a veces imposibles. Y no sólo me pasa a mí, o a las personas con discapacidad, sino a muchos vecinos que por un motivo u otro no pueden desplazarse”. Además, se refirió a los privilegios de la política y dijo “Hay que mejorar muchas cosas en la política. Para reconstruir y levantar la Argentina hay que tomar medidas”. 

 

“Algunas accesibilidades son incómodas o imposibles”

-Pareciera que vivimos una campaña un poco tímida, ¿cómo se vive por dentro?

-Muy bien, estamos trabajando, acercándonos a los vecinos, a las instituciones, llevando las propuestas y escuchando las necesidades de todos, para pensar en representarlos en el Concejo. Estamos muy contentos con todos mis compañeros. Lo que hemos logrado es que gente con experiencia y gente nueva como yo, nos sumemos en el ámbito político social, y nos pongamos a trabajar en conjunto para fortalecer a Chacabuco.

“Yo no tengo formación política hasta ahora, no había participado”, dijiste la última vez en diálogo con este medio, ¿cómo te sentías ahora en este breve recorrido?

-Bien, creciendo día a día, aprendiendo. Con trabajo, con esfuerzo, escuchando, con los aprendizajes de algo nuevo que se adopta en la vida, cerca de gente con experiencia uno se va haciendo y va evolucionando. 


-¿A qué te toca renunciar para formar parte de una campaña que les exige estar mucho en la calle, golpear puerta a puerta, hablar con los vecinos?

-Yo sigo trabajando, y en todos los horarios no laborales me acerco al grupo, a los compañeros de lista, para salir en las recorridas, acompañar. Y sí, hay cosas que uno está dejando de lado para trabajar por Chacabuco. 


-¿Cuánto pesa el acompañamiento de la familia?

-El acompañamiento es muy fuerte, uno se fortalece. Y el apoyo no es solo de la familia, sino de los vecinos, de los compañeros de trabajo, de la gente en la calle. Dan ganas de seguir creciendo y trabajando en conjunto para un mejor Chacabuco. Hay que seguir porque hay apoyo, hay ganas, y hay ideas. 


-En otra oportunidad apuntabas a que la verdadera inclusión tenía que ver sobre todo en pensar ideas que tengan el foco en lo laboral, en lo educativo, en lo social, ¿cuáles son las cuestiones urgentes que se deben abordar desde el Concejo Deliberante?

-Estamos juntando una gran cantidad de proyectos que involucran a todo Chacabuco. Respecto a lo que es inclusión, tenemos programas, la creación de un Centro Integral para personas con discapacidad, también emprendimientos productivos para las personas con discapacidad, y obviamente en el área deportiva pensamos en talleres, encuentros, olimpiadas deportivas. 

-¿Cómo se le complica la vida a las personas con discapacidad, cuando los vecinos no respetan las legislaciones que amparan sus derechos?

-Yo hablo por mí, no he sufrido nunca ningún desprecio, o maltrato. Pero creo que culturalmente las personas con discapacidad muchas veces no son tan respetadas, o se las mira con otro carácter. Hay que trabajar mucho en lo que es inclusión, en las escuelas, en lo deportivo, en lo social, en lo laboral, es complicado. Y también hay que pensar que puede haber herramientas, pero a veces las personas no llegan a esas herramientas por vergüenza u otros motivos, y es normal también. A mí me pasó de hecho, después del accidente que tuve, hubo un momento en el que no quería salir de mi casa, y con ayuda, contención, con profesionales, con amigos que te impulsan a salir de eso, pude. Hay que entender que tenemos una patología, que nos diferencia del resto, pero después somos todos iguales. No hay diferencias. Yo tengo discapacidad motriz, pero estoy apto para hacer de todo. Eso es un trabajo que hay que ejercer, hay que promulgar, para seguir educando, desarrollando y creciendo. 

-Tenemos una legislación de avanzada, pero lo cierto es que la mayoría de los espacios públicos no están adaptados, ¿cómo se vive?

-Sí, tenemos en agenda lo que es infraestructura de los lugares públicos. Yo estuve en un centro de rehabilitación de Capital Federal, después estuve en Junín, también internado, y en otros lugares que visité por cuestión laboral, la verdad es que es muy difícil encontrar espacios adaptados. A veces encontrás una rampa, pero que está inclinada a 180 grados, que no la subís ni que te empuje Rambo. Algunas “accesibilidades” son incómodas, a veces imposibles. Y no solo me pasa a mí, o a las personas con discapacidad, sino a muchos vecinos que por un motivo u otro, no pueden desplazarse. Necesitamos ser partícipes del sistema, para eso hay que llegar al concejo, para eso estamos trabajando. 

 

-¿Qué opinás sobre el hecho de que tres legisladores de la ciudad nos vayan a salir 600 millones de pesos el próximo año, en una Argentina con 40% de pobreza?

-Hay que mejorar muchas cosas en la política. Para reconstruir y levantar la Argentina hay que tomar medidas, el gobierno se está haciendo de herramientas para fortalecer al trabajador. 

 

-El Concejo Deliberante tiene poca carga horaria, normalmente los vecinos no saben qué se discute en las sesiones, y la mínima los ingresos rondan los 150 mil pesos, y tampoco se ven renunciamientos en ese sentido, ¿qué opinás?

-Creo que hay muchas cosas para cambiar. El concejal tiene que presentar proyectos, trabajar por Chacabuco, permitir que la voz de los vecinos llegue al concejo. Respecto al salario, no lo conocía, pero habría que revisarlo.