23:21 h. Lunes, 14 de octubre de 2019

“Alberto es la esperanza y también el futuro”

Inmediatamente después de conocerse el resultado de las elecciones PASO Julieta Garello se presentó en la Casa Peronista para manifestar su apoyo al candidato Ricardo Ciminelli. Hoy, como conductora de Fuerza Peronista, camina las calles de Chacabuco para que el peronismo vuelva a ser gobierno. En diálogo con Arrancamos Tarde (98.9 Radio Ultra) habla de los desafíos a los que se enfrenta Ricardo Ciminelli como candidato de esa fuerza en la que conviven nuevos espacios y de los necesarios debates internos que se deben. Su opinión sobre la figura de Cristina y Alberto Fernández.

ENTREVISTA A JULIETA GARELLO  |  19 de septiembre de 2019 (06:37 h.)
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¿Aun te pesa no haber podido competir en las PASO?

Creo que tiene que ver con eso de fortalecer los mecanismos internos, y que lo mejor hubiese sido que participemos todos, de hecho hay distritos donde hubo hasta seis listas. Una que milita y pone el alma tiene que mirar hacia adelante, y tiene que saber cuales son los mandatos populares que demanda cada tiempo, y nosotros decidimos -más allá de esa circunstancias que nos pasó- poner la mirada en la necesidad de recuperar el Municipio. 

Previo al resultado apoyaron la candidatura de Ricardo.

No hubo un apoyo orgánico, creíamos que teníamos que ser respetuosos de una interna de la que no participabamos, había dos candidatos que tenían que salir a buscar sus votos. Con Ricardo veníamos teniendo un contacto, porque ni bien sucedió lo de nuestra lista hizo un llamado que la verdad estaba muy indignado, y a partir de ahí fuimos construyendo un acercamiento y un vínculo de confianza. Se rompió el mito de que Aiola era imbatible, nosotros creemos que tenemos mucho para aportar para que se replique o acentúe la diferencia en octubre. 

Más allá de que si matemáticamente ambas fuerzas puedan juntar los votos, lo cierto es que todos reconocen -de un lado y otro- que estamos ante una elección pareja. El peronismo no ha resuelto la cuestión interna y eso se visibiliza en la falta de una conducción natural fortalecida .

Estamos en una etapa distinta a lo que ha sido el pasado en el peronismo, donde hay distintas expresiones del campo popular, que tienen su propio liderazgo pero me parece que Ricardo fue legitimado profundamente con el proceso interno. Yo charlo mucho con él, y me parece que es un hombre que en esta etapa entiende cuál es el rol que le toca, y entiende la diversidad de las expresiones políticas que conviven, y que es él quien nos tiene que llevar a un puerto en la etapa que viene respecto a lo electoral, pero también debe construir un gobierno en el que convergen todas estas variantes del peronismo. Cuando a la persona que le toca conducir como a Ricardo tiene amplitud, firmeza y capacidad de diálogo y escucha, es un candidato acertado para este momento. 

La última gestión del peronismo de Chacabuco fue muy dañada por la interna del partido, no solo no se resolvió sino que aún es más compleja, y puede impactar en una posible futura gestión.

Yo no veo que esa sea una posibilidad. Porque si de algo nos sirvió está etapa es que hay cuestiones que hay que deponer para trabajar en conjunto y cumplir con el mandato que la gente delega en sus representantes. No puedo hablar por todos pero sí por nosotros. Hemos entrado en un proceso de maduración política y estamos a entera disposición de quien queremos que sea quien gobierne Chacabuco, creo que tienen que hacerlo todos los que conduzcan. Es una etapa también para ver cómo se liman asperezas internas y cómo se construye una idea de ciudad, y una síntesis política por lo menos para los próximos cuatro años. 

Es un proceso de renovación que viene siendo demorado por la vieja conducción, y cuesta creer que se esté pensando en la gestión municipal cuando en la propia campaña los planteos giraron en torno a los tira y afloje de cada sector, ¿creés que Ricardo(Ciminelli) va a poder tener el peso político para cambiarles la perspectiva a los dirigentes?

Obviamente que cuando a Ricardo le toca el lugar que tiene, es quien más responsabilidad tiene, pero creo que todos debemos hacer un esfuerzo hacia ese camino porque la etapa que viene va a ser muy dura en términos de gestión. Pero para darte una respuesta concreta, nuestra primera reunión después de las PASO con Ricardo fue un intercambio de ideas sobre qué era lo que había que hacer en la ciudad. Y yo le dí mi diagnóstico respecto a la necesidades que me encuentro en mis recorridas por la ciudad. Esa es la conversación que tenemos normalmente. 

Hay muchos sectores de la sociedad que atraviesan una situación alarmante y tiene una expectativa por la posibilidad de retorno, ¿pensas que están contenidos porque creen que esto puede cambiar?

Sí, totalmente. Están puestas las expectativas con un nuevo gobierno, y eso va a demandar muchísimo más trabajo que en gobiernos anteriores. Yo empecé a militar con Néstor y Cristina, y cada vez que íbamos a un barrio era para ir a transmitir un nuevo derecho, un programa nuevo, discutir política sin discutir la emergencia, lo que veo hoy no lo ví nunca como militante. Y la gente ha sentido tanto el abandono de parte de este gobierno, que ya no espera que resuelvan nada, tienen la expectativa en el próximo gobierno. 

¿Que significa volver para ser mejores en Chacabuco?

Creo que tiene que ver con distintas aristas que hay en la construcción de un proyecto político. Una es la construcción política, y otra en la forma de ejercer el gobierno. Respecto a la construcción política, hay que construir desde la diversidad y el debate de ideas, y que no todos tenemos la misma idea, y tratar de que haya más participación política de los distintos espacios. Lo segundo, y fundamental, es la gestión pública, hay que dar una vuelta de tuerca respecto a lo que han sido los gobiernos municipales y entender que en esta etapa el desafío es mucho más profundo que en otros momentos. Hay una nueva vanguardia mundial en cuanto al rol de los gobiernos municipales, hoy tienen la responsabilidad de resolver muchos problemas a la gente, son el nexo más aceitado de la ciudadanía. Cuando una persona tiene problemas de trabajo toca la puerta del intendente, lo mismo con los problemas de salud o de las instituciones. 

Un intendente es quien debe poner la cara todos los días desde el frente de batalla.

Un intendente no es solo una persona que tiene que poner la cara frente a determinados problemas. Chacabuco tiene un presupuesto anual de casi dos mil millones de pesos con lo cual tiene recursos económicos varios. Este gobierno estuvo dotado de recursos económicos, creo que había una necesidad de permanecer dentro del frente de Cambiemos, y una concepción sobre el rol del Estado, y sobre qué se hace con la ciudadanía. 

El gobierno que venga debe mostrar que la prioridad debe ser el compromiso con la gestión y no con las necesidades políticas del partido de gobierno. 

El Estado no tiene que ser el terreno de la disputa política, el Estado no tiene que ser el instrumento para sostener estructuras políticas. Tampoco voy a abonar a un imaginario que se agigantó respecto a la administración del peronismo. Hubo un momento en el que se inauguraron dos escuelas en un mismo día, hubo falencias, errores, pero tampoco se puede desprestigiar lo que fue una expresión del peronismo. 

Algunos espacios intentaron promover las discusiones que hacen falta dentro del peronismo y terminaron teniendo que correrse porque le cerraban las puertas, ¿cómo se van a poder dar esos debates?

Nosotros entendimos a partir de esta situación que para lo que nosotros planteamos tuviera fuerza, teníamos que crecer. Por más que uno tenga a su favor la razón, no puede hablar desde la impotencia. Sabíamos que teníamos que construir una fuerza política que legitime lo que estábamos planteando, para que tenga un sustento en la realidad, en la base social. En términos concretos, hoy existimos, tenemos representación política, y esa realidad va a tener que convivir. Es un inicio de una etapa de renovación pero en convivencia con una conducción con legitimidad, para enfrentar una responsabilidad. 

¿Cristina en el proceso político argentino?

La quiero tanto que me cuesta ubicarla. Es una líder que trasciende las fronteras argentinas, internamente ha sido la gestora de la unidad y del triunfo. 

¿Kicillof?

Es la gran emergencia de una nueva generación que necesita liderazgos, con mucha sencillez, y una austeridad que necesitábamos en esta etapa, y que rompe con viejas estructuras de construir en la política. Es un fenómeno político, pero también un compañero que construye confianza con la gente. Es uno de los políticos claves del futuro. 

¿Alberto Fernández los va a traicionar?

De ninguna manera. Alberto pasó de ser el candidato elegido por Cristina a un candidato con su impronta, su capacidad de aglutinar, y de representar a la gente. Para mi Alberto va a ser un gran presidente, es la esperanza y el futuro.