23:08 h. Jueves, 14 de noviembre de 2019

“Aiola es una persona sin códigos”

Mauricio Barrientos deja su banca en la Cámara de Diputados de la Provincia el próximo 10 de diciembre. Asegura que hoy toda su energía está puesta en que Ricardo Ciminelli sea el próximo Intendente de Chacabuco, y empujado por dichos de Víctor Aiola, se mete de lleno en la discusión de la campaña. En una entrevista con el periodista Gustavo Porfiri (Mates y Noticias 95. 5) se defiende de las acusaciones del Intendente y redobla la apuesta: “Creo que Ricardo tiene que hacer una auditoria de cómo deja Aiola el municipio, va a haber mucha tela para cortar ahí”. 

ENTREVISTA A MAURICIO BARRIENTOS  |  23 de octubre de 2019 (02:00 h.)
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-¿Cómo ves la oficialización y oferta del corte de boleta de Aiola?

-El corte de Aiola es ingrato con Macri, porque en el 2015 utilizó el viento de cola de Cambiemos y lo replicó en el 2017 cuando el presidente hizo una buena elección legislativa. Pero ya después de eso empezó a despegarse, le empezó a sentir olor a ajo a Macri. Cuando él empezó a decir “Aiola es Macri carajo”, le daban bien las encuesta. Después, pasó a ser el General de Vidal. Ahora, directamente los oculta. Se ve en la publicidad, pasamos de Cambiemos a Juntos por el cambio, y ahora Vamos Chacabuco. Aiola se tiene que hacer cargo políticamente, y hacerse cargo de Macri es hacerse cargo de los tarifazos, del proceso inflacionario, de los procesos de recesión, de los despidos, las falsas promesas. Las falsas promesas que él también hizo. 

-¿Por qué creés que en el último tramo de campaña han elegido pegarle a Barrientos y a Domínguez? ¿Qué lo ha obligado a ese tipo de discurso?

-Los nervios y la preocupación de saber que va a perder las elecciones. Aiola es una persona sin códigos, pero es un problema de él. Cuando yo era intendente tenía documentación e información precisa, que si era usada en su contra lo perjudicaba y nunca me presté a estas cuestiones porque tengo códigos. Una cosa son las cuestiones políticas y otra son las descalificaciones personales. También lo hizo Máspoli con Ciminelli, dijo atrasaba 20 años, están muy mal todas estas cosas. 

-Hay una frase que dice “En política vale todo”, ¿no es tan así?

-No, en política no vale todo, para algunos valdrá todo, para mí no y para muchísima gente tampoco. Es tan importante el objetivo que perseguís, como el camino que estás dispuesto a recorrer para alcanzarlo. Esas descalificaciones hacia quienes hemos militado toda la vida no están bien. No nos puede cuestionar a nosotros el compromiso con la política. Milito desde los 17 años, en las buenas y en las malas, la verdad que ser peronista en el ‘82 era complicado, y estuvimos en el mismo lugar desde siempre. 

-Hay quienes dicen que si el 27 si se da la posibilidad de que gane Aiola, va a ser el primer intendente “F” 

-En el peronismo es muy fuerte el sentido de lealtad -más allá de que uno sabe que hay desleales- entonces él no tiene ninguna posibilidad. Aiola ha tenido millones de problemas en la gestión municipal, los viene tapando, viene subsistiendo gracias a la ayuda que le consiguió Macri, a través de la ayuda que le consiguió Daletto. Fue el único intendente en la historia que tuvo la posibilidad, la suerte y la bendición de que le depositaran 150 millones en el banco para hacer obra pública. Nosotros nos cansamos de viajar para hacer una obra cada vez que teníamos que hacerla.

- ¿Cómo se imaginan la gestión de estos tiempos con un nuevo peronismo?

-Totalmente diferente en cuanto a cuestiones políticas, hay una reconfiguración del peronismo a nivel nacional, provincial y lo va a haber a nivel local. Si Ricardo gana va a estar legitimado y va a tener la responsabilidad de conducir el peronismo y sus lineamientos generales. En mi caso personal trataré de ayudarlo en esa tarea, y de no poner palos en la rueda, o por lo menos no dificultar más.

-¿Pasarán a tener un bloque unificado?

-Sí, tiene que estar unificado, sino sería una falta de respeto a la sociedad. Fuimos todos juntos a las PASO. Así tenemos que estar.

-Hay una especulación respecto al gabinete que logre formar Ciminelli al ensamblar tantos sectores

-Tiene que ser igual a cuando fue intendente Julián, cuando lo fue Darío y cuando fui yo: con absoluta libertad. A mí nadie me vino a decir cómo tenía que armar el gabinete, lo armé como entendía que tenía que hacerlo, a veces sopesando cuestiones internas. Ricardo tiene las manos libres para hacer el gabinete que él entienda mejor para gobernar.

¿Qué pasa con los números municipales?

-Cuando me fui, hice hacer una auditoría a través de la UTN de cómo estaba el Corralón, porque ellos dijeron un montón de cosas que después nunca las mostraron. Me fui con 1.130 empleados, algunos dicen que hoy Chacabuco tiene 1.900 empleados públicos. Aiola me hizo una auditoría , dijo que iba “a mostrar lo chorros que somos los choripaneros”. La auditoría nunca la mostró. Porque lo que marcaba la auditoría era el orden que tenían las cuentas públicas y la baja de la deuda municipal que hemos dejado. Creo que Ricardo tiene que hacer una auditoria de cómo deja Aiola el municipio, va a haber mucha tela para cortar ahí.

-En la Cooperativa Eléctrica las decisiones se postergaron para después de las elecciones, ¿por qué motivo?

-Porque somos una organización política, claramente, y nuestra prioridad es el municipio. Se dio la particularidad de que Ricardo es presidente de la Cooperativa y candidato a intendente. Entonces debemos resolver eso.

-Obviamente que si es electo intendente no podrá ejercer ambas funciones

-Y tampoco podría, porque te puedo asegurar que te absorbe el 100% de tu tiempo. 

-¿Ese va a ser territorio de disputa también?

-No va a ser de disputa, sí de conversación política en sintonía. El peronismo va a hacer un fuerte proceso de consolidación política. Habrá algunas disputas internas, algunos tironeos y después acompañar a quien ha sido legitimado por el voto popular.

-Hasta acá hemos analizado escenario de victoria. ¿Y si se pierde en Chacabuco?

-Que Dios nos ayude. Lo más importante es ganar la Nación, porque si no cambiás las políticas, Chacabuco es una isla. Hoy no se puede analizar la derrota, porque como el triunfo, tienen consecuencias imprevisibles.