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  • viernes, 07 de agosto de 2020

“Aiola busca capitalizar políticamente la pandemia”

Luego del giro discursivo del intendente Víctor Aiola, el exasesor letrado del municipio, Dr. Carlos Costa, aseguró que detrás del mensaje del Jefe Comunal hay una clara intención “de capitalizar políticamente la pandemia, aunque la gente no lo crea, la situación de crisis se capitaliza justamente cuando aparece alguien como el salvador”. Además, en esta entrevista, el dirigente radical se refiere a la responsabilidad institucional del Estado respecto a los brotes de la localidad de Rawson y en nuestra ciudad. También asegura que Aiola alienta la teoría del “buchón” buscando enfrentar a los vecinos entre sí. 

“Aiola busca capitalizar políticamente la pandemia”

-Has insistido desde el inicio de la cuarentena en los límites necesarios en el uso y abuso de autoridad. 

-Sosteníamos que había que hacerlo de otra manera, en virtud de las circunstancias de una comunidad determinada, y teniendo en cuenta la cantidad de habitantes, la idiosincrasia, la densidad poblacional en términos de cómo está distribuida la ciudad, la distancia de los centros poblados. Todo esto hacía necesario que se adopte un sistema diferente. Ahí está la clave. Cuando el gobernador le tiró la pelota a los Intendentes, no lo hizo para sacarse de encima la responsabilidad, sino porque no hay nada mejor que el propio Intendente y diferentes sectores de la comunidad, para que a través del legislativo, determine qué cosas son necesarias. Porque la conocen, están en el campo. Por ahí un gobernador que está en La Plata desconoce los pormenores de la ciudad. En ese sentido fueron un despropósito muchas de las decisiones que tomó Aiola, fue demagogia, consiste en hacer un show exacerbando un montón de cosas cuando todavía no estaban dadas las condiciones. Cerró todos los accesos de la ciudad, vulnerando derechos constitucionales que luego debió volver atrás. No era necesario. Lo dije en su momento, cuando uno ajusta tanto el lazo, y por alguna circunstancia debe volver para atrás, es complicado. El Intendente ajustó mucho durante más de 120 días de cuarentena estricta, que ocasionaron consecuencias sociales, económicas y psicológicas. 

 

 

¿Por qué creés que el Intendente pega ese viraje de 180 grados sin argumentación teórica ni científica?

Lo voy a decir, en contra de lo que la gente quiere escuchar. Lo hizo para capitalizar políticamente la pandemia. Lamentablemente, aunque la gente no lo crea la situación de crisis se capitaliza justamente cuando aparece como el salvador. Aiola en virtud de eso, hizo toda una pantomima, controles con 25 personas. Yo admiro, respeto y felicito a cada uno de los que están en la intemperie controlando los ingresos. Lo que no considero es la cantidad de gente, lo hizo para capitalizarlo, porque no tiene sentido. 

Teniendo todos los cuidados que hay que tener, hay que empezar a transitar esta nueva normalidad. Porque mientras tanto se sumaron otras patologías como las libertades limitadas. Debemos volver a una normalidad distinta, no a la anterior a la de marzo. Y hay que ser muy cuidadosos, porque hay un montón de derechos en juego. En ese mientras tanto Aiola cambia de discurso porque la gente está cansada y él hace la lectura de esa realidad y sale a hablar de libertades que hasta hace muy poco se negaba expresamente. 

 

¿No es peligroso que el concepto de libertad y sus “límites” quede solo en manos del intendente?

Cuando AIola denuncia a la gente que protestaba en la plaza San Martín, los denuncia por micrófono y anuncia que iba a elevar las filmaciones. No deja de ser circo, porque es poca la importancia que le va a dar el juzgado federal, eso te lo garantizo. Si el hubiese querido actuar, podría haber usado el poder policial, que le confiere ser intendente, y haber actuado en términos contravencionales y no lo hizo. Eso es fehaciente, claro, objetivo. 

Si había seis albañiles quizás hubiesen ido a realizarles contravenciones a la comisaría. 

Por supuesto que las libertades no dependen del Intendente. Hay un juego de derechos que entran en tensión, y tienen igual jerarquía, lo determina el poder Ejecutivo Nacional con la clasificación de las fases en virtud del consejo de expertos. El Intendente le agrega un toque de queda, la sirena, las luces de colores. 

Lo otro es de canalla, como mandar a publicitar la realización de una denuncia a los vecinos si hacen una reunión. Todo lo que nuestros padres nos enseñaron que no había que hacer, el lo alienta, como por ejemplo ser un buchón. Aiola pretende enfrentar a los vecinos con los vecinos metiéndoles miedo. Es una absoluta contradicción con la postura que toma hoy. Aiola está en un estado de contradicción, y donde hoy se equivoca no es donde uno esperaba que se equivoque. 

 

Pensábamos que los contagios iban a llegar por algún acceso clausurado o por caminos de tierra, y se filtran por lugares donde se interpela el rol del Estado, como en Rawson, donde trabajadores del rubro molinero continuaron viajando sin medidas de distanciamiento, o en el caso del Consejo Escolar, donde se dispararon nuevos casos.

En el caso de los descargadores de harina, si hay gente que ha salido escondida, hay una responsabilidad del Estado que no controló, e individual de quien cometió la falta. En el caso de los armados de los bolsines, debieron haber previsto las condiciones para que no suceda, para resguardar la integridad de los que iban a trabajar, con distanciamiento, con control previo de temperatura, olfato, alcohol en gel, barbijos y todas las medidas que son repetidas hasta el cansancio.