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  • sábado, 19 de septiembre de 2020

¿Tomamos el tren?

¿Qué escenario se le está presentando a la Argentina? ¿Se tomarán las decisiones adecuadas para aprovechar un nuevo viento de cola?

ECONOMÍA / (*)Por Alfonso Puey
https://expansion.mx/
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¿Tomamos el tren?

Frente al escenario de crisis económica mundial que trajo aparejado el coronavirus, el gobierno de EE.UU intervino fuertemente en la economía y tomó como una herramienta la expansión de su base monetaria. Hay una fuerte emisión de dólares y tasas de interés bajísimas. Con estas herramientas el gobierno norteamericano buscó y busca fomentar el consumo y estimular la producción e inversión. Receta similar a la usada para salir con éxito de la crisis de 2009.

El titular de la Reserva Federal de los Estados Unidos, explicó que las tasas de financiamiento no subirán en el corto plazo, ya que podría pisar la reactivación económica que viene mostrando el país, por lo que la inflación que pueda sufrir el dólar en este tiempo no está en la lista de sus prioridades. 

Soplan vientos conocidos

Con el escenario que se vive en el norte del continente, ¿cuál sería nuestro tren? Un dólar devaluado internacionalmente y tasas de interés bajas tienen como contrapartida una migración de capitales hacia las materias primas, es decir, aumenta su valor real. Esto se está viendo reflejado en la cotización del valor de metales como el oro y la plata (refugios de valor), pero también se ve en el aumento sostenido en la cotización de la soja.

Entonces, un dólar devaluado, tasas de interés bajas y el precio de la soja firme conforman un contexto que favorecería a la economía argentina y le daría al gobierno un alivio con otros márgenes para maniobrar y alentar la recuperación, pudiendo trazarse cierto paralelismo con las condiciones en las que gobernó el expresidente Néstor Kirchner.

Un dato importante -y que vale la pena destacar- es que frente a la devaluación del dólar y la apreciación de nuestras principales fuentes de exportaciones, la gigantesca deuda contraída por el anterior gobierno en esa moneda, se vería afectada a nuestro favor, ya que, aunque en términos nominales el valor de la deuda siga siendo el mismo, si nuestras fuentes de exportación suben su cotización, se nos hará menos engorroso cumplir con los compromisos asumidos.

 

CPN - UBA