22:14 h. Lunes, 14 de octubre de 2019

El juego como refugio 

 (*) Por María Laura Antolini
INFANCIAS LIBRES  |  18 de septiembre de 2019 (13:48 h.)
Más acciones:

Esperando la hora de volver a casa, me conecté al mundo del internet para poder despejarme un poco y que el tiempo pasara un poco menos lento. Como respuesta a lo que hacía mucho tiempo me venía planteando en cuanto a mi rol político dentro de la sociedad, apareció Tiziana, la primera niña trans de Salta en obtener su DNI con cambio de género, niña dotada de una valentía admirable, que en 8 minutos, con su relato me dejó reflexionando.

Al escuchar lo que su madre decía: “No era el clásico varón, que le gustan los autos o la pelota”, o al padre, cuando cuenta “vinieron niñ@s a invitar a Tiziano a jugar a la pelota. Dijo que no, y ellos respondieron “es un puto”, me di cuenta que como Profa, tenía en mi poder un elemento de mucho valor, pero de doble filo: El Juego. 

Vivimos en una sociedad donde los discursos construyen realidades y de éstos resultan los Sujetos. Por eso el discurso sexista influye en el universo simbólico y de significaciones, a la vez que se concreta en la acción misma del Jugar, construyendo cuerpos generizados -conformando una identidad de género, supuesta y esperada- que responde y se articula con los requerimientos de cada época y cultura.

Padres, familia, escuela, a través de sus manifestaciones corporales,también transmiten ciertos discursos en torno a lo que se espera de los cuerpos femeninos y masculinos.

En todo el relato de Tiziana, El juego está ahí como práctica particular de corporización de los ámbitos femeninos y masculinos. Es decir, reforzándole explícitamente las normas sociales (patriarcales), delimitándole espacios, tiempos, modos, formas, así como también, el tipo de juego. Marcándole lo que los cuerpos pueden o no hacer, encarnando las formas de hacer y hacerse niña o niño.

Es por eso la respuesta de l@s niñ@s a Tiziano, ell@s creen saber desde muy chic@s que hay juegos para niñas y juegos para niños. Juegos que no hacen más que reproducir relaciones de poder y saber, legitimando la división sexual de los juegos, reproduciendo relaciones jerarquizadas entre los géneros.

Por todo esto llamo a la reflexión a todo aquel que esté cerca de las infancias, para que seamos muchos los que defendamos al Juego como refugio para niñ@s de las exigencias de la cultura y sociedad patriarcal, rompiendo y revisando todas aquellas prácticas que legitiman de una forma u otra la desigualdad de género, pensando al Juego no ya como un espacio de reproducción, sino cuestionador de la cultura hegemónica.

Reemplazando a aquel juego que hace del jugar una práctica que solo refuerza las desigualdades existentes entre géneros, por aquel que abre espacios mas igualitarios y en su práctica crea condiciones que colaboran en la producción de la libertad y la autonomía, para que en el acto mismo del jugar, en un escenario ficcional, nadie ni nada obstaculice en las infancias las posibilidades de HACER y SENTIR. 

(*) Prof. En Educación Física, buscando serlo en Ed. Corporal. Familiera, amiguera, viajera, amante de la naturaleza. Libre, loca, pícara soñadora, poseedora del mejor regalo del mundo: ALAS PARA VOLAR.